Jalisco.- Seis detenidos, uno de ellos herido de bala, fue el resultado de un enfrentamiento entre soldados y pistoleros que se desarrolló la tarde de este lunes en una brecha que conecta los municipios de Pihuamo y El Guayabo, justo en los límites de Jalisco y Michoacán al sur de la entidad.
Informó la PGR que los implicados quienes fueron consignados ante personal de la Procuraduría General de la República, fueron identificados como: Carlos Mendoza Escudero, de 25 años, Ernesto Daniel Ruiz Mendieta, de 18, Gonzalo González, de 26 años, originarios de Tecomán, Colima y Juan Carlos Loaiza Cervantes, de 20 años de edad, residente de la ciudad de Colima.
Además de Héctor Esparza Urias, de 36 años, originario del poblado de Villa Ángel Flores, municipio de Navolato, Sinaloa y lesionado por un proyectil de arma de fuego en el muslo derecho y Román Rojas Ochoa, de 27 años de edad, originario de Arteaga, Michoacán.
Los implicados aseguraron ser miembros de "La Familia Michoacana", cuyo encargo era cuidar la plaza de Pihuamo y evitar la intromisión en la región de otros grupos como "Los Zetas" y a la quincena recibían el pago de cinco mil pesos.
Por parte de la milicia no se reportaron bajas y en las acciones se confiscó un arsenal conformado por tiros útiles, rifles rusos AK-47, pistolas, así como granadas de fragmentación.
En un comunicado de prensa emitido por la V Región Militar, se informó que soldados del 92º Batallón de Infantería, con sede en Sayula, se encontraba en las zonas serranas al sur de Jalisco efectuando recorridos de vigilancia para localizar sembradíos de enervante y tratando de localizar gente armada.
Se informó que al llegar a una brecha que conecta Pihuamo, Jalisco y El Guayabo, Michoacán, dos kilómetros antes de llegar al último poblado en mención, los soldados fueron emboscados por un grupo de personas que viajaban en dos vehículos.
Los militares repelieron la agresión y balearon a uno de los agresores, logrando la captura de los otros cinco individuos cuando trataban de escapar en sus vehículos.
A los detenidos les aseguraron dos camionetas, siendo la primera de ellas una Toyota Sport color dorado, sin placas de circulación y una Toyota Tacoma color gris, con matrícula JP-11-773 del estado de Jalisco.
En los automotores se localizó un arsenal conformado por seis rifles de asalto AK-47, de calibre 7.62; tres pistolas, dos del calibre .380 y una .45, todas de la marca Colt; una granada de fragmentación; 33 cargadores para los fusiles AK-47; tres cargadores para pistola .38 súper y dos cargadores para pistola calibre .380.
El parque de los acusados era impresionante, ya que tenían mil 250 balas para surtir a los "cuernos de chivo", 37 cartuchos para las pistolas .380 y 16 tiros para las armas calibre .45.
Además de las armas, se confiscaron cinco fornituras con cartucheras; cuatro gorras con logotipos de policía; dos uniformes negros con escudos de la PGJ; tres chalecos antibalas y una gorra camuflada, lo que hace presumir a las autoridades que los implicados se hacían pasar en ocasiones como uniformados para evadir a las autoridades.
Los detenidos quedaron a disposición de personal de la PGR para que sean procesados penalmente.