Pláticas con "Don Genadio": Prevención del dengue
Agencia | Exclusiva | 29 de Julio del 2010 | 09:38
 
Jorge Armando Gaitán Gudiño.  


Hay asuntos muy importantes a los que, sin embargo, no se les presta la debida atención por parte de la población. Uno de ellos es la salud. En efecto, comentando con uno de mis queridos compadres, me señaló esa circunstancia y me dijo: “oiga compadre, ¡porqué nunca ha hablado del asunto ese del dengue?.

Me dejó pensativo mi compadre y concluí en lo que decía al principio, esto es, que efectivamente a asuntos de suma importancia no se le da  la debida atención por parte de la población y dejamos que sea la autoridad la única que se preocupe y se encargue de atenderlos y resolverlos.

Y con esa inquietud, decidí conocer los puntos de vista  de Don Genadio al respecto.
“Efectivamente -me dijo El Viejo- ese asunto de la salud, así como el de la seguridad pública, como no se ven, solo se siente, la gente no les hace caso.

Si tu te fijas o recuerdas de tus campañas políticas, los electores casi siempre reclaman obras, caminos, escuelas, campos deportivos, jardines, empedrados, etcétera, rara muy rara vez, escuchas pedimentos de mas médicos, mejores condiciones de salubridad mejorando el agua potable, el drenaje; centros o casas de salud, etcétera. Pero lo que si nunca escuchas es que haya más y mejores policías que vigilen por una mayor seguridad”.

“Eso sí -siguió el viejo- cuando las cosas de la tranquilidad se afectan como actualmente ocurre, o cuando se desatan epidemias, todo mundo se asusta y reclama la debida atención.

Y respecto del dengue, en efecto ese es un problema latente que, por lo menos en Colima, las autoridades lo han atacado de manera más o menos efectiva; no se ha logrado más, precisamente por lo que comentamos, por la falta  de atención, cuidado y respuesta de la población.”

“Por más que se le pide a la gente que no deje cacharros; que vigile sus pilas, tinacos, albercas; que limpie sus baldíos, les vale y no falta cínico que diga que el gobierno trabaje que para eso se le paga, que el ciudadano para eso paga sus impuestos; ¡como si realmente los pagaran!”.

“Desde luego, siguió encarrerado el hombre, el gobierno también tiene su parte cuando, con fines populistas y electoreros, hace lo que la ciudadanía pide y los presupuestos se encaminan mas a la realización de las obras que a la prestación de los servicios. Ya es tiempo y que bueno que tocaste el tema, que aparezcan verdaderos líderes en la sociedad que enseñen al pueblo lo que verdaderamente le conviene.

Que te ganas con tener parques, jardines, campos deportivos, calles bonitas, etcétera, si no puedes gozarlos por estar enfermo; y, peor aun, no poder ir ni a la escuela ni al trabajo”.

“Es muy importante repito, dijo el viejo y felicítame a tu compadre por proponer el tema, que hagamos conciencia, todos, pueblo y gobierno, que como ustedes en Aciman dicen: de jerarquizar los problemas.

Primero hay que atender, con toda seriedad, objetividad y profesionalismo, el problema de la seguridad pública; luego, en segundo término, la salud; enseguida el desarrollo económico, para que la gente tenga dinero en sus bolsillos; luego la educación, la cultura y el deporte.

Así debiera de ser pero por como se ven las cosas a nivel nacional, la preocupación primera es la de detentar el poder a como de lugar, sin importar los recursos que haya que utilizar y sin importar que problemas como ese del dengue queden relegados”.

Traté de comentar algo respecto del asunto del dengue pero El Viejo no me dio oportunidad, se estiró y sacudiendo la blanca melena, se despidió con un ademán  afectuoso.

Por mi parte, me quedé pensando y reflexionando sobre algunos de los conceptos señalados y decidí hacer campaña, con mis escasos medios, para buscar mejorar este problema del dengue, por lo menos en donde vivo y digo: ¡ojalá todos hiciéramos lo mismo!, creo que otro gallo nos cantaría.

Consulta aquí la opinión anterior de Jorge Armando Gaitán Gudiño.
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